Hiperlocal

Límite distrital entre La Molina y Ate no cuenta con semáforos

En el cruce de Separadora Industrial con Huarochirí, la ausencia de semáforos ha generado caos y peligro para los miles de conductores y peatones que circulan a lo largo del día por esa parte de las dos largas avenidas de doble vía que marcan el límite distrital de La Molina con Ate.

El momento de mayor tráfico empieza a partir de las 6 y 30 de la mañana, debido a que hay dos paraderos abarrotados en la misma avenida Huarochirí, sumándole a eso la presencia del Jacques Cousteau, un concurrido centro educativo de La Molina.

Esta situación crea un ambiente de informalidad y emergencia, haciendo que los transeúntes se expongan constantemente a situaciones de riesgo como accidentes vehiculares, cosa que ha ocurrido ya en reiteradas oportunidades.

Además, según asegura doña Esperanza -vendedora de periódicos en ese lugar desde hace más de diez años- existe una disputa municipal en aquella intersección, más por parte de las autoridades que de los vecinos. Este problema va más por cuestiones estéticas, como el decoro de las bermas centrales hasta las instalaciones de las casetas del serenazgo, una frente a la otra, pero sin hacer nada efectivo por la semaforización de este punto crítico.

Por el momento, los serenos ayudan asumiendo el papel de policías de tránsito cuando el tráfico se vuelve insoportable, pero eso solamente lo hacen en una hora de la mañana. De esta forma los ciudadanos quedan a su suerte por el resto del día.

Por: Joshelyn Rodríguez Quiñones