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La danza no puede expresar nada

“La danza no puede expresar nada. La danza se expresa a sí misma”. George Balanchine

El Ballet Nacional del Perú a cargo del director Jimmy Gamonet ofreció, a inicios de mayo, cuatro repertorios musicales en el Gran Teatro Nacional. Esta vez, la función Temporada de Coreógrafos Internacionales 2018 contó con la participación de reconocidos maestros musicales: Mark Godden, Jerry Opdenaker y Monique Meunier.   

“Monhirok”, “Coeur de Basque”, “Quantic Episodes” y “Miroirs” fueron las cuatro coreografías que presentaron los tres exponentes del ballet neoclasico. Pero la sorpresa, sin lugar a duda, fue “Quantic Episodes”, pues su interpretación en el Gran Teatro Nacional coincide con su estreno a nivel mundial.

Lo insólito que trajo Temporada de Coreógrafos Internacionales  en cada performance fue la ubicación del cuerpo con el espacio, ya que la vinculación del cuerpo y el espacio se exteriorizó cuando el bailarín, mientras dibujaba sus emociones iba creando su propio espacio. Y es que cada movimiento reflejó no solo la propuesta temática de cada coreógrafo sino, además, el trabajo de cada danzante.

Quizás ello no se notó, de manera clara, al primer momento pero a medida que la música y los movimientos seguían su curso, los temas inmersos en la coreografía se iban develando. No hubo una única historia de principio, como se acostumbra ver; sin embargo los danzantes generaron reflexión al reflejar diferentes episodios de la vida de cada persona tales como la “necesidad de saber quiénes somos” y “descubrir cuáles son nuestros los propósitos”. Esto se materializó con el significado de la danza: conseguir sensibilizar y comunicar al público. Un ejemplo de ello fue la coreografía Miroirs, de Mark Godden en la que, con el apoyo de imágenes y colores en plena interpretación, se buscó atrapar al espectador a diferentes atmósferas de la danza. ¡De eso trata el Ballet Neoclásico!

"Lo importante en el ballet es el movimiento en sí mismo. Un ballet puede contener una historia, pero el espectáculo visual […] es el elemento esencial”, señaló el coreógrafo y precursor del estilo neoclásico George Balanchine,  ello se vio reflejado en los cuatro repertorios musicales que presentó el Ballet Nacional del Perú.

Todos los elementos de la coreografía encajaron perfectamente. Al compás de la coreografía  y la versatilidad de los bailarines al interpretarla, el juego de luces destacó los flexibles movimientos de sus cuerpos; a todo ello se le añade el rol fundamental de la música y la escenografía. De manera conjunta han creado  formas y emociones explícitas como implícitas capaces de cautivar al espectador, quien sentado en las butacas con expresiones entre desconcierto, asombro y fascinación llega a otorgarle un significado a lo que observa y siente, pues como menciona George Balanchinela danza no puede expresar nada. La danza se expresa a sí misma”.

Por Natali Conde Quispe y Yessenia Coronel Caballa

Fotografía: cortesía Gran Teatro Nacional

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