Periodismo Universitario

Desnutrición en el Perú. Un problema crónico

Oscar Miranda, director ejecutivo de la Dirección de Vigilancia Alimentaria y Nutricional del INS
La anemia, el sobrepeso y la obesidad son el centro de los problemas nutricionales a nivel nacional

La desnutrición infantil se redujo en 13% en los últimos 10 años, sin embargo, la anemia sigue asolando al país, pues cuatro de cada diez niños menores de tres años de edad la padecen. Para enfrentar estos problemas el Estado aprobó la Ley N°30021, aumentó impuestos y desarrolló planes de salud. Sobre el tema Oscar Miranda, director ejecutivo de la Dirección de Vigilancia Alimentaria y Nutricional del Centro Nacional de Alimentación y Nutrición del Instituto Nacional de Salud, nos revela aspectos relacionados con el impacto de esta política pública.

¿De qué manera el Estado enfrenta la anemia y la desnutrición crónica infantil?

Encontramos el Plan Nacional para la Reducción de la Anemia y la Desnutrición Crónico Infantil que se está ejecutando desde hace ya más de dos décadas y cada 4 años se actualiza. Es una política que está abordada para enfrentar problemas de deficiencia en nutrición del país. Actualmente, se tiene pensado abarcar la anemia con nuevos enfoques, esto quiere decir no solo implementar micronutrientes, pero promover el consumo de alimentos ricos en hierro.

¿Cómo encuentran soporte estos planes en las políticas del Estado?

Cada una de las políticas que se ejecutan están en el marco constitucional: todas las personas tenemos derecho a la salud. Entonces todos los planes que de ella demanda están avocados en este principio declarativo del Estado.

La Ley de Promoción de la Alimentación Saludable para niños, niñas y adolescentes que surge en el 2013, ¿qué problemas busca atacar?

La Ley N°30021 está fundamentada en el sobrepeso y en la obesidad que en los últimos años se viene incrementando en estos grupos. Sin embargo, considero que la ley puede abarcar una mejora en muchos aspectos, es decir, también va a promover que se consuman alimentos más ricos en nutrientes, y se pueda combatir anemia escolar o podamos tener niños que puedan crecer mejor porque su consumo de proteínas es más alto.

Los adultos son quienes están a cargo de la alimentación de los niños, ¿por qué la ley no se dirigió a este sector?

Lo que hace esta ley es proteger a los grupos más vulnerables en los que la toma de decisión es más difícil, mientras que para los adultos la decisión de consumir un alimento es más independiente. Se busca brindar información para que estos grupos tomen decisiones, y promover el cambio de actitud hacia la alimentación saludable para prevenir el exceso de peso y con ello evitar la aparición de enfermedades como la hipertensión arterial, la diabetes, cardiovasculares, cerebrovasculares, dislipidemia, trigliceridemia, etc.

La ley fue promulgada hace 5 años, ¿por qué hemos tenido que esperar tanto tiempo para que se reglamente e implemente una ley como esta?

Existe todo un debate respecto a los parámetros que debe seguir el reglamento. Inicialmente, se presentó la propuesta del Estado que no llegó a cubrir las expectativas de la mayoría. Luego, se proponen los parámetros de la OMS, poco tiempo después la OMS vuelve a sacar un nuevo documento dejando atrás sus propios parámetros, dejando sin fundamento a los propuestos. Después de varios años, ha sido tomar otros parámetros pero esta vez copiados de Chile.

La implementación parece seguir retrasándose a causa de nuevas propuestas respecto al etiquetado de los alimentos, ¿cuándo podremos ver un cambio?

Han pasado 5 años y ya tenemos un reglamento para poder ejecutar; sin embargo, el Congreso de la República por medio de la Comisión de Defensa del Consumidor tiene una propuesta de ley para modificar la 30021, en la que establece el uso de semáforos nutricionales. Esta propuesta ya fue aprobada por la Comisión, fue enviada al Presidente quién la ha observado, pero el Congreso ha solicitado la aprobación por insistencia. En el transcurso del próximo mes, calculo que tendremos un resultado. Si esto ocurre y hay un nuevo cambio en la ley,  el reglamento queda en nada y volvemos a empezar a discutir sobre cómo ejecutar uno nuevo.

Hablando del etiquetado, tenemos las tablas de valores nutricionales al revés del empaque, pero el problema para entenderlas es el lenguaje técnico, ¿cómo esta ley piensa enfrentar esta barrera?

Se ha encontrado evidencia en los países que han aplicado diversos tipos de advertencias, tablas, semáforo nutricional, los octogonales en Chile, Ecuador, Inglaterra, etc. Toda evidencia ha demostrado que ninguno de los etiquetados propuestos funciona si de por medio no hay educación alimentaria nutricional. Tenemos que comenzar por ese punto: educar a la población para que las personas puedan tomar decisiones acertadas.

El Perú está promoviendo cambios en favor de la salud nutricional, tenemos la Ley N°30021 y por otro lado, el aumento del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) a bebidas azucaradas, alcohol y otros productos, ¿podemos decir que se complementan?

El ISC busca sensibilizar en el aspecto económico a las personas que consumen este tipo de productos, es decir, desalentar el consumo al aumentar el precio. Esta experiencia ha tenido relativo éxito en México. Como nutricionista, me queda preguntarme si se tiene preplanificado que la recaudación de impuestos que se obtenga de esto se destine finalmente a abordar aspectos de la promoción de alimentación saludable.

¿Qué otras formas de regulación son necesarias?

En realidad, más que leyes, el Estado necesita cumplir con su rol de educar y proteger la salud de las personas. La población debería estar sirviéndose y yendo al nutricionista para que sea justamente que con la persona que tiene la preparación adecuada la pueda guiar en mejorar su calidad de vida.

¿Por qué considera que no hay una cultura de acudir al nutricionista?

Es básicamente un tema de accesos. El sector salud ha ido cada vez incorporando más nutricionistas a los servicios de salud. Sin embargo, hay muchos lugares que todavía no los tienen. Podemos decir que existen alrededor de 6500 nutricionistas a nivel nacional, los cuales son insuficientes para cubrir los 7800 establecimientos solo del sector salud, faltan cubrir los establecimientos del seguro social, privado, fuerzas policiales, militares.

Entrevista: Kiara Miranda Morales

Curso: Redacción Básica 2018-I

akmirandamo@gmail.com

Lima, 31 de julio de 2018

 

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