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Paz y descanso eterno: cementerio de Huachipa

En medio de las celebraciones por el día de todos los santos, el Cementerio Municipal de Chaclacayo recibió la visita de cientos familias desde tempranas horas de la mañana. Debajo de un sol intenso, la ciudad de Chaclacayo se extiende por todo un tramo de la carretera central. Un cálido ambiente se esparce por cada rincón del lugar: la plaza, restaurantes, ferias y, adentrándonos en él, el cementerio Paz y Descanso Eterno.

Del largo de exactamente dos cuadras, el único cementerio de Chaclacayo abre sus puertas días como el primero de noviembre, para recibir a familias enteras que asisten queriendo recordar y homenajear a sus difuntos. A sus alrededores, mientras la hora y el calor aumentan, los vendedores empiezan a armar restaurantes improvisados, donde el único problema para el visitante es qué elegir ante la variedad culinaria que ofrecen. Por otro lado, los helados y bebidas desfilan entre varios ambulantes que recorren toda la falda del pequeño cerro en el que se encuentra el cementerio.

Con el pasar de las horas un gran tumulto va apareciendo en cada una de las entradas. A la altura de la puerta principal, personas con flores en mano, cajas de cerveza en los hombros y una sonrisa nostálgica en el rostro, ingresan y se dirigen a los espacios donde se ubican sus respectivos deudos.

Celebración popular

Familias enteras dan vueltas entre los diversos pabellones que llevan nombres bíblicos. Suben y bajan, por escaleras de piedra a medio construir. Si bien algunos visitantes encargan la limpieza de los nichos a señores que recorren todo el cementerio alquilando escaleras y retirando el polvo de las lápidas, otros lo hacen por sí mismos. Los nichos terminan relucientes.

Momentos después las familias riegan los adornos florales que traen consigo, cantan, ríen y sollozan. La música, bebida y comida son elementos infaltables.

 

 

 

Dentro del cementerio existen algunas orquestas que, por un pequeño precio, les cantan a los difuntos. “La gente nos recibe muy bien, muy alegre”, dice Cristóbal Cortés, saxofonista de la orquesta Son calidad del Perú. Esta orquesta recorre los cementerios de la zona contribuyendo a expresar el cariño que las familias tienen por sus difuntos.

“Nosotros tocamos folklore, sobre todo huayno”, añadió el músico. Para ello hacen uso de diversos instrumentos como el clarinete, el saxofón, la batería y el arpa. De la misma manera, a pesar de todos los negocios que hay alrededor del cementerio, algunos grupos llevan sus propios insumos. Las ollas comunales van pasando entre algunas familias. La unión se evidencia como resultado de esta celebración. Así mismo, las cajas de cerveza no son elementos ajenos al lugar. Botella por botella, pasa de una mano a otra, mientras cada persona disfruta de tal momento de remembranza, durante varias horas.

 Guardián del camposanto

Un testigo habitual de estas celebraciones es el guardián, David Ramos, quien comentó acerca de cómo se vive el Día de Todos los Santos dentro del cementerio y sobre su experiencia como trabajador del lugar. “Llevo diez años trabajando aquí, mi padre lo cuidaba antes, hasta que luego falleció”, afirmó. Su casa se encuentra al costado del camposanto y ha pasado toda su vida en este sitio.

Sobre su experiencia con respecto a la celebración del Día de Todos los Santos en el cementerio Paz y Descanso Eterno, revela que hay de todo (música, bebidas y comida) y que no hay algo característico que lo diferencie de los demás. Así mismo, afirma  que con el tiempo la concurrencia de las personas ha ido variando. “La visita de la gente ha bajado, antes no se podía ni caminar”, comentó. Sin embargo, aclara que el lugar igual se llena, no solo el 1 de noviembre, sino también en fechas como el Día de la Madre y el Día del Padre. Fuera de estos días, afirmó que “por lo general, es tranquilo trabajar aquí, mi horario ahora es desde las 7 de la mañana hasta las 7 de la noche, luego se cierran todas las puertas”, concluyó.

Es así como el cementerio Paz y Descanso Eterno de Chaclacayo, congrega a miles de visitantes. Cada familia celebra este día a manera de fiesta. Tienen en mente que sus parientes descansan en paz y la única manera en la que dejarán de existir será cuando no exista recuerdo alguno de ellos.

Texto y fotos: Rodriguez Romero, Claudia Milagros, Reyna Carrasco, Yvan Jeremy, Acevedo Gonzales, Matías, Zapata Tejeda, Emanuel, Iglesias Landa, Gonzalo, Sáenz Yarin, Jose Carlos

Curso:

Profesor: Vladimir Tornero Cruzatt

Lima, noviembre de 2018

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